¿Y las oficinas qué?

Por: Sergio Mutis Caballero*

El crecimiento de la confianza y el repunte económico, son las principales buenas noticias del momento. La construcción es uno de los principales actores de esta situación, donde la vivienda se destaca, por su gran apetito y su consolidación como inversión segura; pero, en relación con otros tipos de edificaciones, en particular las oficinas, existe incertidumbre, no solo por la caída de su actividad edificadora sino porque la demanda cambió por la pandemia.

Según el Dane, en el primer semestre de 2021, el PIB presentó un crecimiento del 8,8% respecto al mismo período del año anterior, guarismo que incluye que en el segundo trimestre la economía creció 17,6%, con tendencia al alza, lo que confirma el inicio de la recuperación.

Sin embargo, la informalidad del empleo sigue disparada con cerca de 60% de los ocupados y además la tasa de desempleo ronda la cifra de 15%. Parte de la solución está en contribuir a recuperar el tejido empresarial y mantener las políticas de apoyo a sectores estratégicos generadores de empleo masivo, incluyendo a los jóvenes.

En cuanto a la construcción de edificaciones, conforme las preventas de proyectos de vivienda sobre planos, según censo que realiza La Galería Inmobiliaria, con el repunte histórico del primer semestre, se proyecta que las mismas superen 220.000 unidades en 2021, de las que, la VIS corresponde a 70%. En la construcción de estas obras, es donde se crea el empleo masivo y se irriga dicho crecimiento a otros sectores de la economía.

Para las edificaciones de usos diferentes a vivienda, como las del comercio, sirvió para reinventarse. Líderes como Unicentro de Bogotá, aprovechó la pandemia para consolidar su plan de expansión; espera una inversión billonaria con la consolidación como centro de entretenimiento, la construcción de hotel, centro de convenciones, oficinas tipo coworking y vivienda tipo coliving. Gran aporte de ciudad y de bienestar a la comunidad.

Ahora bien, la reciente encuesta de la Universidad del Rosario revela que algo más de la mitad de los trabajadores que usaban oficina antes de la pandemia, hoy prefieren trabajar en modelo flexible, en casa y en oficina. El regreso progresivo a la presencialidad requiere protocolos de bioseguridad y cobertura de vacunación. Se disminuyó la demanda por oficinas a las cifras más bajas de la última década, frenando la construcción de nuevos proyectos hasta tanto se decante lo anterior.

En las principales ciudades hay exceso de oferta de oficinas. En Bogotá, los proyectos de oficinas se encuentran en su punto más bajo desde 2005. La vacancia estructural y la debilidad de la demanda generan incertidumbre para la construcción de oficinas. No obstante, oficinas de áreas pequeñas y edificaciones estratégicas, están teniendo movimientos razonables de mercado.

En suma, con el teletrabajo, el deseo y la posibilidad de laborar desde la casa, el lento retorno a la presencialidad laboral y la destrucción de parte del tejido empresarial generador de empleo, resulta incierto el mercado de oficinas, no solo en Colombia sino en buena parte de países comparables en esta materia.

* Experto inmobiliario y académico.

Fundador de Grupo Valor y actual presidente de su junta directiva.